sábado, 19 de agosto de 2017

La Sala-Esfera - Jose Antonio Martinez Santos


Perdido en el fracaso, perdido en el ensueño, perdido en el sinsentido.

Comienzo a moverme a duras penas, poco a poco, buscando un rayito de luz por alguna parte.


En el camino, a ciegas, tropiezo con todo tipo de piedras y otros objetos.


Como querer salir de ese agujero sin poder ver?


Un nuevo intento, y a pesar de volver a tropezar, siento como tomo fuerza, empiezo a moverme con más vigor.


Un nuevo tropiezo. Que es eso que escucho? Un sonido que me recuerda a la luz, pero sin demasiada fe en encontrarla.


Comienzo a moverme hacia la fuente del sonido y de pronto... la luz.


De que me doy cuenta estoy corriendo, doblando recodos por un camino, a veces encontrando lindas plazas, con fuentes, con estatuas y bancos de mármol.


En ocasiones me detengo en una de ellas por un corto espacio de tiempo.


En cada uno de estos lugares encuentro distintos regalos.


Uno de ellos es una especie de paseo flanqueado por antiguos héroes, apuestos y protectores que me miran como si estuvieran cuidándome.


En una plaza, con una gran fuente en el centro, con plantas acuáticas y una hermosa y majestuosa Venus, que me invita a perderme en ella, rodeada de hermosas flores de un rojo muy vivo.


Me pierdo en sus ojos, en sus curvas.... voces de amigos me llaman a lo lejos... sigo corriendo, perdido en un laberinto de caminos, que me llevan por hermosos lugares...


Allí esta la cúpula, entro en la sala. Me ubico en el centro de ella.


Aprecio como los sonidos llegan a mí amplificados desde todos los puntos.


Estoy en una esfera achatada en su base.


Siento la calidez de la energía rodeándome y penetrando en mí.


A mi alrededor, están todos mis amigos, mi gente querida, mis familiares...


Todos de pie deseándome lo mejor. Los miro uno a uno, recorriéndolos a todos.


Cuando termino, les doy las gracias y me despido, prometiéndoles llevarlos conmigo.


Salgo de la sala, la miro de nuevo, y comienza a reducirse, desaparecen sus paredes, flota, hasta quedar reducida a una brillante y transparente esfera que se pierde en el cielo.


Cuando quiera invocare esa esfera para que entre en mi corazón junto con toda mi gente.


Continúo paseando por el camino, con la paz instalada en mi mente y mi corazón.


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Extraído del muro de Jose Antonio Martinez Santos en Facebook

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jueves, 17 de agosto de 2017

El yo es una ilusión que vive en una realidad virtual - Francisco J. Rubia



Aísla al sujeto de su entorno haciéndole creer que tiene una autonomía que no es real



El yo sería una construcción ilusoria que aísla al sujeto de su entorno haciéndole creer que tiene una autonomía que no es real. Muy probablemente, nuestro cerebro crea la experiencia del yo a partir de una multitud de experiencias. Hoy sabemos que todo lo que experimentamos se procesa en patrones de actividad neural que conforman nuestra vida mental. Y no tenemos ninguna conexión directa con la realidad exterior. Vivimos, pues, en una realidad virtual. Los colores, los sonidos, los gustos y los olores no existen ahí afuera, sino que son atribuciones de nuestra mente. Por Francisco J. Rubia.


Estamos tan familiarizados y satisfechos con la experiencia de nuestro yo que preguntarse si realmente ese yo existe parece como si fuese la pregunta de un retrasado mental. Y sin embargo la neurociencia moderna se plantea esa cuestión precisamente, a saber que el yo, como ya decía la filosofía hindú hace más de tres mil años, es maya, palabra del sánscrito que significa engaño, ilusión o lo que no es. 

En la filosofía védica se acuñó la palabra Ahamkara, palabra compuesta de Aham, que significa “yo” y kara que designa todo aquello que ha sido creado. El yo sería una construcción ilusoria que aísla al sujeto de su entorno haciéndole creer que tiene una autonomía que no es real. 

Como dice la psicóloga británica Susan Blackmore, la palabra ilusión no significa que no exista, existe como fruto de la actividad cerebral que al parecer genera esa ilusión en nuestro propio beneficio. 

Cuando nos levantamos por la mañana nuestro yo se despierta unido a la consciencia. Vuelven los recuerdos del día anterior y los planes para el futuro. En una palabra: nos convertimos en esa persona que identificamos con la palabra “yo”. Todos nosotros tenemos la impresión subjetiva de que dentro de nosotros se esconde la persona que llamamos “yo” y que recibe todas las sensaciones, toma todas las decisiones, recapacita, planifica, aprueba o rechaza. Es como una especie de homúnculo que controla todas las funciones cerebrales.


Teatro cartesiano 

El filósofo estadounidense Daniel Dennett llamó a este proceso el Teatro Cartesiano, es decir, una especie de quimera de que en alguna parte del cerebro existe un lugar donde todos los sucesos mentales convergen y son experimentados. 

En el siglo XVIII, el filósofo escocés David Hume ya dijo que no había ninguna prueba de que ese lugar existiese. Además se ha argumentado que la existencia de un homúnculo requeriría otro homúnculo dentro del primero y así sucesivamente. 

David Hume decía: “Por mi parte, cuando entro más íntimamente en lo que llamo mí mismo (myself) siempre tropiezo con alguna percepción particular de calor o frío, luz o sombra, amor u odio, dolor o placer. En ningún momento puedo nunca cogerme a mí mismo sin una percepción, y nunca puedo observar nada excepto la percepción. Cuando desaparecen mis percepciones por algún tiempo, como cuando estoy profundamente dormido, durante tal tiempo estoy insensible a mí mismo y puede en verdad decirse que no existo”. 

Como vemos, para Hume el yo no es más que un haz de percepciones. Veinticuatro siglos antes Gauthama Buda había llegado a la misma conclusión. 

La hipótesis del alma 

Naturalmente existe la hipótesis de un ente inmaterial, al que se le ha llamado alma, que controlaría todas las funciones cerebrales. El problema es que con ella no resolvemos nada. 

Primero, porque el dualismo cartesiano siempre tuvo problemas para explicar cómo un ente inmaterial es capaz de mover la materia cerebral sin tener energía, lo que violaría las leyes de la termodinámica. En segundo lugar, porque la hipótesis del alma nos da una explicación, pero invalida cualquier investigación ulterior ya que la creencia en ella hace superfluo cualquier esfuerzo por conocer cuáles son las razones y los mecanismos de lo que hemos llamado la ilusión del yo. 

Además, la hipótesis del alma no es una hipótesis científica porque no es ni confirmable ni falsable, siguiendo los criterios del filósofo austriaco Karl Popper. 

No tenemos ninguna prueba de la existencia de algo permanente en nosotros mismos. Todo lo que nos rodea y todo lo que somos, biológicamente hablando, es efímero y perecedero. 

Si el yo es la suma de nuestros pensamientos y acciones, entonces ese yo es fruto de la actividad cerebral. Lesiones cerebrales graves pueden producir un cambio de personalidad, y el mismo efecto puede tener lugar con la ingesta de drogas. 

A pesar de que el yo sea un producto cerebral, no existe ningún lugar en el cerebro en el que pueda localizarse. Muy probablemente, nuestro cerebro crea la experiencia del yo a partir de una multitud de experiencias, tanto las que llegan a través de nuestros sentidos como las que hemos almacenado en nuestra memoria. 

Sabemos que el cerebro construye un modelo del mundo exterior y que teje las experiencias para formar una historia coherente que le permita interpretar y predecir futuras acciones. 

Generamos una simulación del mundo exterior para anticipar lo que vamos a hacer en él en el futuro y, de esa manera, asegurar la supervivencia. Esa sería la razón por la que preferimos 
un modelo de la realidad antes que la realidad misma. 

Desconectados de la realidad 

No tenemos una conexión directa con la realidad, como ya dijo el filósofo alemán Immanuel Kant. Kant afirmaba que incluso antes de que haya un pensamiento, antes de que podamos conocer algo sobre el mundo o sobre nosotros mismos, tiene que haber un yo unificado como sujeto de la experiencia. Colocó ese yo unificado y primordial en el centro de su propia filosofía y argumentaba que ese yo interno creaba coherencia y prestaba ayuda a nuestra experiencia y nuestra percepción. 

Hoy sabemos que todo lo que experimentamos se procesa en patrones de actividad neural que conforman nuestra vida mental. Y no tenemos ninguna conexión directa con la realidad exterior. Vivimos, pues, en una realidad virtual. 

La filosofía hindú también considera la realidad exterior como maya, ilusión. Ya en el pasado se conocía que las llamadas cualidades secundarias dependían del sujeto que las experimentaba, como afirmaba Descartes. Y el filósofo napolitano Giambattista Vico lo expresa claramente en su libro La antiquísima sabiduría de los italianos de la manera siguiente: “si los sentidos son facultades, viendo hacemos los colores de las cosas, degustándolas sus sabores, oyéndolas sus sonidos, y tocándolas, hacemos lo frío y lo caliente”. 

El filósofo empirista irlandés, el obispo George Berkeley, decía que sólo conocemos lo que percibimos, de manera que sus contemporáneos discutieron si cuando caía un árbol en el bosque y nadie estuviera presente para escucharlo haría algún ruido. 

Por lo que hoy sabemos no habría ningún ruido, ya que el sonido no es ninguna cualidad de la realidad absoluta, sino sólo de la nuestra. Los colores, los sonidos, los gustos y los olores no existen ahí afuera, sino que son atribuciones de nuestra mente. 

Ahí afuera no existen más que radiaciones electromagnéticas de distintas longitudes de onda que incidiendo sobre nuestros receptores producen potenciales eléctricos, los potenciales de acción, que son todos iguales provengan del ojo, del oído, del gusto, del olfato o del tacto. 
  
Es en las distintas regiones de la corteza donde se atribuyen las cualidades secundarias. De ahí que la lesión de la región cortical donde se procesa la visión cromática tenga como resultado que el paciente se vuelva acromático y no sólo no vea colores, sino que ni siquiera sueñe con ellos. 

En la construcción de ese mundo interior, si falta alguna información, el cerebro la suple para generar una historia plausible aunque no sea completamente exacta. 


El cerebro crea el yo consciente 

De la misma manera, el cerebro crea el yo consciente, aunque aún no sepamos cómo, y a partir de la actividad neuronal se pasa a un concepto tan abstracto como ese. 

El yo sería una construcción ilusoria que aísla al sujeto de su entorno haciéndole creer que tiene una autonomía que no es real. 

Tanto lo que llamamos yo como la consciencia son construcciones cerebrales que encierran el gran problema de la neurociencia, a saber, cómo se pasa de la actividad neuronal a las impresiones subjetivas. Es lo que el filósofo australiano David Chalmers ha llamado el “problema difícil” de la consciencia. El paso de lo objetivo a lo subjetivo. 

¿Qué sentido tendría esa ilusión del yo? Se ha argumentado que la razón es simplemente la función de predecir la conducta de los otros. Si creo que dentro de mí existe una persona que se comporta como cualquier otra, puedo predecir el comportamiento de los demás observando esa persona dentro de mí. La autoconsciencia sería, pues, el invento del yo para saber qué harán los otros. 

El neurólogo indio afincado en Estados Unidos Vilayanur Ramachandran cree que el yo no es una propiedad holística de todo el cerebro, sino que surge de la actividad de series de circuitos que están distribuidos por todo el cerebro e interconectados entre sí. 

El pionero de la inteligencia artificial, Marvin Minsky, dice que la auto-consciencia es un segundo mecanismo paralelo desarrollado para generar representaciones de otras representaciones más antiguas. 

Y el psicólogo inglés, Nicholas Humphrey, supone que nuestra capacidad de introspección puede haberse desarrollado específicamente para construir modelos de la mente de otras personas para poder predecir su conducta. 

Esta última afirmación nos llevaría a relacionar la auto-consciencia con las neuronas espejo, que nos permiten “reflejar” en el cerebro actos motores, pero también emociones e intenciones de los demás. En esto también está Ramachandran de acuerdo. 

¿Sólo un yo? 

Habría que preguntarse si existe sólo un yo. No hace tanto tiempo se buscaba afanosamente la memoria, asumiendo que era una sola entidad. Hoy sabemos que hay distintos tipos de memoria con distintas localizaciones en el cerebro. 

Lo mismo ha ocurrido con la inteligencia, y hoy se definen varios tipos de inteligencia. Por ello hay que preguntarse si no ocurrirá lo mismo con el yo. 

Ramachandran habla, por ejemplo, de diversos yos, o al menos de distintos aspectos del yo, como por ejemplo el sentido de unidad, la multitud de sensaciones y creencias, el sentido de la continuidad en el tiempo, el control de las propias acciones (esto último relacionado con el tema de la libertad o libre albedrío), el sentido de estar anclado en el cuerpo, el sentido de la propia valía, dignidad y mortalidad o inmortalidad. 

Cada uno de estos aspectos puede estar mediado por centros diferentes en distintas partes del cerebro y que, por conveniencia, los agrupamos a todos en una sola palabra: yo. Precisamente el aspecto más extraño de todos: el ser consciente de uno mismo es lo que Ramachandran supone que depende de las neuronas espejo. 

Hay casos clínicos que muestran que existen muchas regiones cerebrales que juegan un papel en la creación y mantenimiento del yo, pero no existe ningún centro en donde se reúna todo físicamente. 

Aparte del lóbulo frontal, donde se descubrieron estas neuronas por vez primera, existen numerosas neuronas espejo en el lóbulo parietal inferior, una estructura que ha experimentado una gran expansión en los grandes simios y en el hombre. 

Esta región se dividió en dos giros: el giro supramarginal que nos permite “reflejar” nuestras acciones anticipadamente, y el giro angular, que nos permite “reflejar” nuestro cuerpo, en el hemisferio derecho, y otros aspectos sociales y lingüísticos del yo en el hemisferio izquierdo. 

La hipótesis de la relación de estas neuronas con la auto-consciencia supondría que utilizamos las neuronas espejo para mirarnos a nosotros mismos como si alguien lo estuviera haciendo. Y el mismo mecanismo que se desarrolló para adoptar el punto de vista de otro se volvió hacia adentro para mirar el propio yo. De manera que “auto-consciente” sería ser consciente de otros siendo consciente de mí mismo. 

El yo como construcción cerebral 

Que el yo unificado puede ser una construcción cerebral lo muestran los experimentos realizados por Roger Sperry (Nobel 1981) y Michael Gazzaniga en sujetos con cerebro escindido o dividido. 
  
En pacientes que sufrían de epilepsia, con un foco en un hemisferio, y para evitar que se crease un “foco especular” en el otro hemisferio, cirujanos norteamericanos hace unas décadas seccionaban el cuerpo calloso e incluso en algunos pacientes también la comisura anterior. 

Los experimentos mostraron que al hacerlo los cirujanos partieron literalmente en dos el yo, ya que aparecieron dos personas distintas con gustos y aficiones diversas y a veces contradictorias. En estos pacientes podía ocurrir que una mano abriese un cajón y la otra intentase cerrarlo. 

Preguntado el hemisferio no parlante de uno de estos sujetos, generalmente el derecho, que qué profesión quería ejercer en el futuro, respondió, mediante la utilización de letras del juego Scrabble, que quería ser corredor de fórmula uno, cuando el hemisferio parlante había siempre afirmado querer ser diseñador gráfico. Y el neurólogo Ramachandran tuvo un paciente que respondía con el hemisferio izquierdo creer en Dios y con el hemisferio derecho ser ateo. 

La división de las conexiones entre los dos hemisferios había creado un segundo yo hasta ahora desconocido porque el yo del hemisferio dominante o parlante se había considerado el único. 


Imagen: Argus.
Imagen: Argus.
Resultados sorprendentes 

Uno de los resultados más sorprendentes de estos experimentos fue la capacidad de interpretación del hemisferio izquierdo de la conducta iniciada por el hemisferio derecho. 
Si se le enviaba una señal al hemisferio derecho que decía “andar”, el sujeto se ponía en marcha. Y preguntado el sujeto verbalmente que por qué lo hacía, el hemisferio izquierdo parlante respondía que iba a buscar una coca-cola, cualquier otra excusa o simplemente que tenía ganas de hacerlo. 

Este fenómeno es algo parecido a lo que ocurre cuando se hipnotiza a una persona y se le ordena, ya hipnotizado, que ande a cuatro gatas por la alfombra. Si en ese momento el hipnotizador lo despierta y le pregunta qué hace andando a cuatro gatas, el sujeto puede responder que porque se le había caído una moneda. 

El hemisferio izquierdo, cuando no conoce las razones de la conducta del organismo, se inventa una historia plausible para interpretarla. En otras palabras: para ese yo del hemisferio izquierdo una historia plausible, pero falsa, es mejor que ninguna. 

Esta capacidad que llevó a su descubridor Michael Gazzaniga a llamar al cerebro dominante “el intérprete” se ve aún más claro en el siguiente experimento. 

Si se le proyecta a uno de estos pacientes un paisaje nevado al hemisferio derecho y la cabeza de una gallina al hemisferio izquierdo y luego se le pide que elija con cada mano entre varias imágenes que se les proyecta la que estuviese más relacionada con lo que habían visto, la mano derecha, controlada por el hemisferio izquierdo, elegía una gallina, y la mano izquierda, controlada por el hemisferio derecho, una pala. 

Pero si se le preguntaba al paciente que por qué había elegido con la mano izquierda una pala respondía que para limpiar la porquería del gallinero. 

Engaños cerebrales 

Para el yo izquierdo, repito, es mejor tener una historia plausible, aunque sea falsa, que no tener ninguna. La capacidad de suplir información que falta por parte del cerebro es lo que constituye los engaños tanto ópticos como de otro tipo a los que estamos acostumbrados. 

Pensemos, por ejemplo, cómo el cerebro cubre la información que falta en aquella parte de la retina que no tiene receptores visuales por la salida del nervio óptico, es decir, la mancha ciega que no se traduce en un escotoma en el campo visual. 

Antes hablamos de casos clínicos en los que se produce una fragmentación del yo o la pérdida de uno de sus aspectos. 

Uno de estos casos es la asomatognosia, o la falta de reconocimiento de una parte del cuerpo, que suele ocurrir tras una apoplejía con extensas lesiones de la corteza cerebral. La asomatognosia es una fragmentación del yo. 

Otro ejemplo es el síndrome de negligencia hemiespacial, que ocurre por lesiones del lóbulo parietal derecho, en el que el paciente ignora, o más bien no atiende, a la mitad izquierda de su campo visual. 

Otro síntoma que afecta al yo personal es la anosognosia, o negación de la enfermedad. Un caso especial de anosognosia es el síndrome de Anton, o inconsciencia de la ceguera. Gabriel Anton describió uno de los primeros ejemplos de falta de consciencia de la ceguera en 1899. 

Generalmente, las tres condiciones: asomatognosia, negligencia hemiespacial y anosognosia suelen ocurrir juntas por lesiones del hemisferio derecho. 

Límites del yo personal 

Los límites del yo personal son más dinámicos que rígidos. Hay cosas ego-cercanas, como el propio cuerpo, la mujer o el marido, los miembros de la familia. Por otra parte, los objetos que no tienen un significado especial para nosotros son considerados ego-distantes. 

Ejemplos de alteraciones de las relaciones del yo son los fenómenos conocidos como déjà vu y jamais vu, o sea ya visto y jamás visto, en los que el paciente tiene la impresión de haber visto ya algo que no ha podido ver antes, o lo contrario, la impresión de no haber visto nunca algo que sí conoce. Esto está en relación con el sentido de familiaridad, sentido emocional que depende del sistema límbico, concretamente de la amígdala. 

El individuo sano tiene una relación integrada y normal con el mundo. Nuestras relaciones con el mundo y con otras personas están en un equilibrio delicado y ese equilibrio se mantiene de manera automática e inconsciente. No somos conscientes de él hasta que no es violentado. 

En 1923, el psiquiatra francés Jean-Marie Joseph Capgras describió un caso, el de Madame M., una mujer de 53 años que se quejaba que impostores habían sustituido a su marido, a sus hijos e incluso a ella misma. Su marido había sido asesinado y los impostores lo habían sustituido por otra persona. A este fenómeno lo llamó “l’illusion de sosies’

Sosia es en español una persona que se parece tanto a otra que es confundida con ella. El nombre proviene de la mitología griega en la que se cuenta la historia de Zeus que se transformó físicamente en la persona de Anfitrion para seducir a su mujer Alcmena. Temeroso de que la criada de Alcmena, Sosia, la alertase del engaño, hizo que Hermes se convirtiese en Sosia. El engaño tuvo éxito y Alcmena dio a luz a dos mellizos: uno, hijo de Zeus: Hércules; el otro, hijo de Anfitrion: Iphicles. De ahí que el nombre sosie signifique en francés doble. 

El síndrome de Capgras está probablemente generado por la pérdida de la conexión entre el reconocimiento de caras, localizado en el giro fusiforme, y el sistema límbico, especialmente la amígdala, que le da significación emocional a los estímulos sensoriales. El paciente reconoce las caras, pero no son familiares para él, por lo que supone que son impostores o dobles. 

Cuatro años tras la publicación del síndrome de Capgras, dos médicos franceses, Courbon y Fail, publicaron un artículo titulado: “El síndrome de la ilusión de Frégoli y la esquizofrenia”. Courbon y Fail le dieron este nombre por Leopoldo Frégoli, famoso actor italiano en Francia por su extraordinaria capacidad de imitación. Estos pacientes encontraban a personas a su alrededor conocidas, aunque nunca las habían visto antes, es decir, lo contrario que los pacientes con síndrome de Capgras. El síndrome de Frégoli puede interpretarse como una super-relación con otras personas y en ese sentido se parece al fenómeno del déjà vu.


Un yo maleable 

Los límites del yo son maleables, no son rígidos. Al yo se le ha comparado con una ameba que cambia su forma y sus márgenes. Un ejemplo de ello es lo que ocurre con los experimentos que utilizan una mano de goma. Si se oculta la mano izquierda de un sujeto y se acarician simultáneamente la mano izquierda y la mano de goma con un punzón o pincel, al cabo de unos minutos el sujeto siente que la mano de goma forma parte de su cuerpo. La fusión de la información táctil y visual en el cerebro crea esa ilusión. 

Las memorias de todas las experiencias de la vida son muy importantes para la creación y mantenimiento del yo.  Nuestra identidad es la suma de nuestros recuerdos, pero esos recuerdos se modifican por el contexto en el que se producen y, a veces, simplemente son confabulaciones. Con otras palabras: no podemos fiarnos completamente de ellos, de manera que el propio yo queda en entredicho. Por otra parte, sin un sentido del yo los recuerdos no tienen ningún sentido y, sin embargo, ese yo es un producto de nuestros recuerdos. 

Dos tipos de yo 

Personalmente pienso que existen al menos dos tipos de yo o de consciencia: una a la que llamo “consciencia egoica”, que es la consciencia normal que solemos tener en la vigilia, aunque haya también diversos niveles, y que se caracteriza por un pensamiento dualista característico de nuestra capacidad lógico-analítica. Y una segunda consciencia que llamo “consciencia límbica” que es la que nos permite acceder a una especie de “segunda realidad”, que es a la que llega el chamán, o el místico, mediante ciertas técnicas y que genera la sensación de trascendencia. 
  
La llamo consciencia límbica porque se debe a la hiperactividad de determinadas estructuras límbicas que se encuentran en la profundidad del lóbulo temporal. Su estimulación eléctrica o magnética es capaz de producir experiencias llamadas espirituales, religiosas, numinosas o de trascendencia. Ambas consciencias son antagónicas y una condición para que se produzca esta última es la anulación de la consciencia egoica, algo que conoce hace siglos la filosofía oriental. 

Es de suponer que la consciencia egoica es dependiente de estructuras cerebrales filogenéticamnete más modernas, como la corteza prefrontal y la corteza cingulada anterior, mientras que la consciencia límbica supone la dependencia de estructuras más antiguas pertenecientes al cerebro emocional o sistema límbico. 

En resumen: el yo, como construcción cerebral, no tiene una localización exacta en el cerebro y es posible que existan distintos tipos de yo o de consciencia. Sus límites no son fijos y tanto ciertos experimentos como la patología nos muestra su fragilidad. Llama la atención el hecho de que atribuyamos al yo la mayoría de la actividad cerebral, cuando en realidad el yo racional es una instancia tardía en comparación con el inconsciente que gobierna la inmensa mayoría de nuestra actividad cerebral al servicio de la supervivencia.   

Falta conocer por qué es generado ese yo unificado por el cerebro, y cuál es su función. 
  
  
Francisco J. Rubia Vila es Catedrático de la Facultad de Medicina de la Universidad Complutense de Madrid, y también lo fue de la Universidad Ludwig Maximillian de Munich, así como Consejero Científico de dicha Universidad. Texto de la conferencia pronunciada por el autor en la Real Academia Nacional de Medicina (Madrid) el 7 de mayo de 2013.  La conferencia puede seguirse también en video   y se publicó originalmente en el Blog Neurociencias  que el autor edita en Tendencias21.


Bibliografía 
  
Dennett, D. Consciousness explained.Little Brown and Co.Boston, 1991 
  
Feinberg, T. E. Altered Egos. How the Brain Creates the Self. Oxford University Press. Oxford, 2001 
  
Hood, B. The Self Illusion: Why There es no “You” Inside Your Head. Constable & Robinson Ltd. London, 2012 
  
Metzinger, T. The Science of the Mind and the Myth of the Self. Basic Books. New York, 2009

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Extraído de: http://www.tendencias21.net/El-yo-es-una-ilusion-que-vive-en-una-realidad-virtual_a18164.html
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sábado, 12 de agosto de 2017

Las Enseñanzas del Sendero - Atisha


"... Khuton, Ngok, y Dromtömpa le preguntaron otra vez a Atisha: 

“De todas las enseñanzas del Sendero, ¿Cuál es la mejor?”

Atisha respondió:

“... El mejor de los aprendizajes es el realizar la verdad de la no existencia del yo.

La mejor disciplina es el domar vuestro continuo mental.

La mejor excelencia es el tener una gran generosidad.

La mejor instrucción es la constante observación de vuestra mente.

El mejor antídoto es el reconocer que todo carece de una existencia inherente.

La mejor conducta es el estar en desacuerdo con los intereses mundanos.

El mejor de los grandes logros es el aminorar vuestras aflicciones mentales.

La mejor señal de los logros más elevados es el que mengüen vuestros apegos.

La mejor generosidad es la ausencia del deseo de poseer.

La mejor de las moralidades es una mente calma.

La mejor paciencia es practicar la humildad.

La mejor perseverancia gozosa es el ser capaz de que persista el esfuerzo.

La mejor concentración es la mente que no idea.

La mejor sabiduría es no identificar un “Yo” en nada.

El mejor maestro espiritual es el que os muestra vuestras debilidades.

La mejor instrucción es el abandonar tus intereses inmediatos.

Los mejores amigos son la atención mental y la visión penetrante.

Los mejores factores de motivación son vuestros enemigos, los obstáculos, las enfermedades, y los sufrimientos.

El mejor de los medios hábiles es el estar libre de aprehensiones.

La mejor de las acciones benéficas es ayudar a que alguien entre en la práctica del Dharma.

La mejor de las ayudas que se pueden dar a alguien es el hacer que sus pensamientos se vuelvan hacia el Dharma...”.

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Extraído del muro de Enseñanzas budistas ‎a través de Roberto Ricardo Sosa‎
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miércoles, 9 de agosto de 2017

Alerta - Osho


"... Si estás alerta, si tus acciones son cada vez más conscientes, hagas lo que hagas, no lo harás en estado de somnolencia.

Todos los esfuerzos de la sociedad van encaminados a volverte automático: a hacer de ti un autómata y convertirte en un perfecto mecanismo eficiente.

Cuando empiezas a aprender a conducir estás alerta pero no eres eficiente, porque la alerta consume energía y tienes que estar alerta a muchas cosas: las marchas, el volante, el freno, el acelerador y el embrague. Hay tantas cosas a las que tienes que estar atento que no puedes ser eficiente; no puedes ir deprisa.


Pero más adelante, cuando te vuelves eficiente, no necesitas ser consciente. Puedes ir tarareando una canción, reflexionando o resolviendo un acertijo mientras el coche circula solo. El cuerpo lo asume automáticamente. Eres más eficiente cuanto más automático te vuelves.

La sociedad necesita eficiencia, por eso te hace cada vez más automático: hagas lo que hagas, sé automático. La sociedad no se preocupa de tu conciencia; tu conciencia es un problema para la sociedad. Se te exige que seas más eficiente y más productivo.

Las máquinas son más productivas que tú. La sociedad no te necesita como hombre sino como dispositivo mecánico, por eso te hace más eficiente y menos consciente. En eso consiste la automatización. Así es como te engaña la sociedad. Te vuelves más eficiente, pero tu alma está perdida.

Si puedes entenderme: todo el esfuerzo de las técnicas de meditación tiene que ir encaminado a desautomatizarte, a ponerte de nuevo alerta y a convertirte otra vez en un hombre, no en una máquina...".

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Extraído de: http://ghostchange.blogspot.com.ar/2012/01/el-abc-de-la-iluminacion-por-osho.html

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Conciencia e Inconsciencia - Osho


"... Conciencia significa que eres completamente consciente de cualquier cosa que esté ocurriendo en ese momento. Tú estás presente.

Si tú estás presente cuando surge la ira, la ira no puede surgir. Solo puede ocurrir cuando estás completamente dormido.

Cuando estás presente, se inicia inmediatamente una transformación en tu ser, porque cuando tú estás presente, consciente, muchas cosas simplemente no son posibles.


Así pues, de hecho solo existe un pecado, que es la inconsciencia.

El significado original de la palabra pecar es faltar. No significa hacer algo que está mal, significa simplemente faltar, estar ausente. La raíz hebrea de la palabra pecado significa faltar.

También ocurre en algunas palabras inglesas construidas sobre la partícula miss: misconduct, misbehavior. Faltar significa no estar ahí, hacer algo sin estar presente: este es el único pecado.

¿Y la única virtud? Estar completamente alerta cuando haces algo.

Lo que Gurdjieff llama recordarse uno mismo, lo que Buda llama estar correctamente atento, lo que Krishnamurti llama conciencia, lo que Kabir ha llamado surau: ¡Estar ahí! Eso es lo único que hace falta, y nada más.

No necesitas cambiar nada, y aunque intentaras cambiar algo no podrías.

Ya has intentado cambiar muchas cosas en ti. ¿Lo has conseguido? ¿Cuántas veces has decidido no volver a enfurecerte? ¿Qué ocurrió con tus propósitos?

Cuando llega el momento, vuelves a caer en la misma trampa; te pones furioso, y cuando la furia ha pasado, te arrepientes.

Se ha convertido en un círculo vicioso: incurres en la ira, te arrepientes y quedas listo para volver a incurrir.

Recuerda que aunque te arrepientas no estás ahí: ese arrepentimiento también forma parte del pecado. Por eso no ocurre nada.

Sigues intentándolo una y otra vez, y tomas muchas decisiones y te haces muchos propósitos, pero no ocurre nada. Sigues igual. Eres exactamente igual que cuando naciste, sin que se haya producido en ti ni el más mínimo cambio.

No es que no lo hayas intentado, no es que no te hayas esforzado, lo has intentado una y otra vez.

Y fracasas porque no es cuestión de esfuerzo. Esforzarte más no te servirá de nada.

Es cuestión de estar alerta, no de esfuerzo...".

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Extraído del muro de Rafael R Benza en Facebook
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lunes, 31 de julio de 2017

El arte de escuchar - Jiddu Krishnamurti



"... Krishnamurti: Mire, ese es su significado. Uno siempre escucha con el conocimiento, ve a través del conocimiento.

Anderson: Es como ver a través de un cristal oscuro.

Krishnamurti: Oscuro. Así, ¿existe un escuchar desde el silencio? Eso es atención. Y eso no depende del tiempo, porque en ese silencio uno no quiere nada. No se trata de aprender de mí mismo, no se trata de castigo o recompensa; es escuchar desde ese absoluto silencio.

Anderson: Lo sorprendente de todo eso es que no es algo que se hace, esa meditación, de forma sucesiva.

Krishnamurti: Señor, cuando hablamos de meditación, debemos profundizar mucho, porque han destruido esa palabra. Estos mezquinos hombres que vienen de la India o de cualquier otro lugar lo han destruido.

Anderson: El otro día me hablaron de alguien que estaba aprendiendo meditación trascendental.

Krishnamurti: ¡Oh, aprendiendo!

Anderson: Tenía que meditar a las 3 de la tarde.

Krishnamurti: Pagando 35 o 100 dólares para aprender eso. Es un sacrilegio.

Anderson: Cada tarde a las 3 era el día del juicio final. Si no lo hacía según lo establecido, entonces el mundo obviamente terminaría. Pero, según parece, uno lo hace para liberarse de eso. Por favor, siga adelante.

Krishnamurti: Ve, señor, eso es lo que sucede. Esta mañana empezamos hablando de la belleza, luego de la pasión, del sufrimiento y de la acción. La acción que se basa en una idea es inacción. Parece monstruoso, pero es así. Y, a partir de ahí, vimos qué son el ver y el escuchar. El ver y el escuchar se han vuelto mecánicos; nunca vemos nada nuevo, ni siquiera esa flor es nueva, aquella que se ha abierto durante la noche. Decimos: « Sí, es una rosa, la estaba esperando, ha salido ahora, qué hermosa es ». Siempre vamos de lo conocido a lo conocido, en un movimiento del tiempo; por tanto, atado al tiempo, nunca libre. Pero, aun así, hablamos de libertad, de filosofía, damos conferencias sobre la libertad, etc. Los comunistas dicen que es una cosa de burgueses, y lo es en ese sentido; cuando la limitamos al conocimiento, es una tontería hablar de libertad. Sin embargo, la libertad existe cuando uno comprende todo el movimiento del conocimiento. Así, ¿puede uno observar desde el silencio, y observar y actuar en el campo del conocimiento, de modo que funcionen juntos y en armonía?

Anderson: El ver entonces no es algo programado. Sí, desde luego, desde luego. Justo estaba pensando... Supongo que diría que la definición clásica de la libertad, en términos de la carrera del conocimiento, sería que es una propiedad o una cualidad de la acción. Por lo general, cualquier palabra valdría, propiedad o cualidad. Y se me ocurre que, en el contexto de lo que estamos diciendo, ¡qué horror que uno pueda leer esta afirmación y no permita que se muestre a sí misma!

Krishnamurti: Correcto.

Anderson: Si se mostrara ante uno, uno estaría contra las cuerdas; tendría que ser muy serio. Si fuera un estudiante de filosofía y leyera eso, y esa cosa empezara a operar en uno, diría: « Debo aclarar esto antes de proseguir. Tal vez no me licencie nunca; eso no es importante ».

Krishnamurti: No es importante, exacto. Estaba pensando que, tanto en Oriente como en Occidente, uno debe ir a la fábrica o a la oficina todos los días de su vida. Levantarse a las 6 o a las 8, caminar, conducir, trabajar, trabajar, trabajar durante 50 años, la rutina, y ser maltratado, insultado, adorar el éxito. Repetir de nuevo lo mismo, y de vez en cuando hablar de Dios, si es conveniente, etc., etc. Es una vida monstruosa, y educamos a nuestros hijos para eso.

Anderson: Realmente es estar muerto en vida.

Krishnamurti: Y nadie dice: « ¡Por el amor de Dios! Miremos todo esto con nuevos ojos. Limpiemos nuestros ojos del pasado y miremos lo que estamos haciendo; prestemos atención a lo que hacemos ».

Anderson: En vez de eso preguntamos: ¿qué podemos hacer? Sí, esa es la cuestión. Lo cual se convierte en la siguiente cosa y la añadimos a la lista.

Krishnamurti: Es una continuidad del pasado, con otra forma.

Anderson: Y la cadena es interminable, eslabón tras eslabón.

Krishnamurti: La causa se convierte en el efecto y el efecto en la causa. Hablar de todo esto es algo muy serio, porque la vida se vuelve terriblemente seria. Y solo las personas serias viven, no esas personas que buscan entretenimiento, ya sea religioso o cualquier otro.

Anderson: Tuve la oportunidad de comprender lo que dice ayer, en clase. Trataba de que los estudiantes vieran que el clásico entendimiento de las cuatro causas que operan es que están relacionadas sin tiempo. Dije que, cuando el alfarero pone sus manos en la arcilla, la mano que toca la arcilla no obtiene una respuesta de la arcilla después de que la mano la haya tocado. Y a una persona que visitaba la clase, una persona muy culta, un profesor, eso le sorprendió mucho; por la expresión de su rostro pude ver que tenía cierta duda, de modo que dije: « Bien, capto que hay cierta duda en el aire; ¿cuál es la dificultad? Parece que hay un intervalo de tiempo ». Así que le pedí que levantara una cosa de la mesa; le dije: « Tóquela con el dedo y dígame en el momento de tocarla con el dedo si esa cosa reacciona al dedo después de que el dedo la toque. Hágalo ahora ». Bueno, incluso pedirle a alguien que haga una prueba práctica como esa, en relación con un dato del conocimiento como son estas cuatro causas, interrumpe el proceso educativo tal como lo conocemos, porque uno enseña al estudiante estas cuatro causas y él piensa en ellas; nunca sale y mira las cosas o hace algo al respecto. Así, estuvimos tocando cosas en clase, y lo hicimos hasta que, al final, parecía una revelación. « Mire », se dice en la enseñanza clásica de eso, que, por supuesto, se rechaza en la sociedad moderna; eso es lo que sucede. Y dije: « Tenemos que ver y observar eso ». Es lo que usted dice.

Krishnamurti: Sí, señor. Ver, por supuesto.

Anderson: Por supuesto, por supuesto. Pero, regresando un paso atrás, ¿por qué esa persona y muchos otros estudiantes se sintieron angustiados cuando llegamos al punto en el que surgió el tema práctico? Supongo que se sentían frente a un precipicio.

Krishnamurti: Correcto, correcto.

Anderson: Donde naturalmente se necesitaba atención. Pero esa atención registra que estamos frente a un precipicio; por tanto, lo mejor es darse la vuelta y regresar corriendo. Sí, sí.

Krishnamurti: Señor, mire, creo que estamos atrapados en las palabras. Para mí, la palabra no es la cosa, la descripción no es lo descrito. Para nosotros la descripción es todo lo que importa, porque somos esclavos de las palabras.

Anderson: Y del ritual.

Krishnamurti: Del ritual y de todo el resto. Por eso cuando uno dice: « Las cosas importan más que las palabras », ellos responden: « ¿Cómo deshacernos de las palabras, cómo comunicarnos sin palabras? ». ¿Se da cuenta de cómo se evaden? No se interesan en la cosa, sino en la palabra.

Anderson
: Sí.

Krishnamurti: La puerta no es la palabra. Cuando estamos atrapados en las palabras, la palabra « puerta » cobra enorme importancia y no la puerta en sí misma.

Anderson: En realidad no necesito entrar en contacto con la puerta, me digo a mí mismo, porque tengo la palabra; con eso es suficiente.

Krishnamurti: Eso es lo que hace la educación. Gran parte de la educación es aceptar palabras como una abstracción del hecho, de « lo que es ». Todas las filosofías se basan en eso: teorizar, teorizar, teorizar constantemente sobre cómo uno debe vivir. Pero el propio filósofo no sabe vivir.

Anderson: Sí, lo sé.

Krishnamurti: Eso se ve en todo.

Anderson: En especial, algunos filósofos me han parecido muy excéntricos a este respecto. De vez en cuando les pregunto a mis colegas: « Si creen en estas cosas, ¿por qué no lo hacen? ». Y me miran como si estuviera loco, como si nadie formulara seriamente esa pregunta.

Krishnamurti: Sí.

Anderson: Pero si uno no puede preguntarlo, ¿qué pregunta tiene sentido?

Krishnamurti: Exacto.

Anderson: Pensaba en esa maravillosa historia que contó en nuestro diálogo anterior acerca de una mona. Según contó, ella le estrechó la mano; nadie le había enseñado a estrechar manos.

Krishnamurti: No, extendió la mano.

Anderson: Sí.

Krishnamurti
: Y yo la estreché.

Anderson
: No era algo que le habían enseñado mediante una comunicación verbal; era lo apropiado en ese momento.

Krishnamurti: En ese momento, sí.

Anderson: Sin que nadie valorara si era apropiado.

Krishnamurti: Exacto.

Anderson: ¿No es eso fenomenal? Sí; no sabe lo agradecido que estoy de poder compartir todo esto con usted. Tiene relación con mi propio trabajo como profesor, donde debo mejorar incluso el uso de mi lenguaje.

Krishnamurti: Desde luego, desde luego.

Anderson
: No puedo dar al estudiante la oportunidad de que piense que simplemente añado eslabones a la cadena, eslabón tras eslabón. Hay dos terapias aquí: la que tiene relación con las palabras y la que surge naturalmente. No es un truco; surge naturalmente, si le he entendido bien, de la terapia de lo interno. Ahora bien, eso se relaciona, tal como usted dijo antes, con la meditación. ¿Estamos preparados, cree usted...?

Krishnamurti: Creo que es muy complicado.

Anderson: No digo hacerlo ahora; tal vez en uno de los próximos diálogos.

Krishnamurti
: Oh, sí, debemos hablar de muchas cosas.

Anderson: Sí.

Krishnamurti: De qué es el amor, la muerte, la meditación, qué es todo el movimiento del vivir. Tenemos mucho por hacer.

Anderson: Oh, lo espero con ansia. Espléndido. De acuerdo...".


Décima Conversación con Dr. Allan W. Anderson

Lunes 18 de Febrero de 1974


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domingo, 30 de julio de 2017

400 citas de Rumi


  1. Y Tú. ¿Cuándo vas a empezar ese largo viaje dentro de ti mismo?, ¿Cuándo?
  2. No necesitas de viajar a alguna parte. Viaja dentro de ti. Entra en una mina de rubíes y báñate en el esplendor de tu propia luz.
  3. Hay una mañana dentro de ti esperando estallar hacia la luz.
  4. Cree en ti mismo. Tienes la energía del sol en ti.
  5. Ven, busca, pues la búsqueda es la base de toda fortuna: Cada éxito depende de lo que busca el corazón.
  6. No te alejes de la intención de tu corazón.
  7. Sólo desde el corazón puedes tocar el cielo.
  8. El corazón es el secreto dentro de el secreto.
  9. Responde a cada llamado que emocione tu espíritu.
  10. No te conformes con las historias, de cómo le han ido las cosas a los demás. Revela tu propio mito.
  11. No te conformes con luz prestada. Deja que tu frente y tu cara se iluminen con la unión.
  12. Busca la sabiduría que desatará tu nudo. Busca el camino que exige todo tu ser.
  13. Ven, sígueme y encontrarás el camino.
  14. Tú has sido prisionero de un pequeño estanque. Yo soy el océano del Espiritu, una turbulenta inundación de la paz interior. Ven, fusiónate conmigo. Deja ya este mundo.materialista.
  15. Tu propia esencia es tu riqueza.
  16. Aparta tus ojos del hambre de placer que habita en el mundo, hay una satisfacción más profunda en el misterio del Amor Infinito.
  17. La superficie de la Tierra dice: “El tesoro está dentro.”
  18. Donde hay ruina, hay esperanza de un tesoro.
  19. La vida es un equilibrio entre aferrarse y dejar ir.
  20. Rara vez escuchamos la música interior, pero aún así todos la bailamos.
  21. Ven, te diré en secreto adónde lleva esta danza.
  22. Hay una fuerza dentro que te da Vida. Búscala.
  23. Busca la fuente dentro de ti mismo.
  24. Nada existe fuera de ti mismo. Mira en tu interior, todo lo que buscas está ahí.
  25. Tú muestras tu valor a través de lo que buscas.
  26. Recuerda, la puerta de entrada al Santuario está dentro de ti.
  27. En los callejones de tu mente, ¿qué estás buscando?
  28. Sé implacable en tu búsqueda, porque eres lo que buscas.
  29. Eso que buscas, también te está buscando.
  30. El defecto que ves en tu hermano está realmente en ti. El mundo es un espejo.
  31. Sé un loco salvaje y ebrio de amor. Si eres demasiado cuidadoso, el amor no te va a encontrar.
  32. Estás buscando tesoros en el mundo, pero el verdadero tesoro eres tú mismo.
  33. La Casa del Tesoro te espera en tu propio Ser.
  34. Si la luz está en tu corazón, encontrarás el camino a casa.
  35. En este camino deja que el corazón sea tu guía.
  36. Tan pronto como sales por el camino, aparece el camino.
  37. Todos conocen el camino, pero pocos realmente lo recorren.
  38. Hay un lugar donde las palabras nacen del silencio, donde surgen los susurros del corazón y donde las voces cantan tu belleza.
  39. Más allá de las ideas del bien y el mal, hay un campo. Nos encontraremos allí.
  40. Lo que te purifica es el camino correcto.
  41. Déjate seducir por la extraña atracción de lo que amas. No te llevará por mal camino.
  42. Cuando el mundo te pone de rodillas, te encuentras en la posición perfecta para orar.
  43. Amar es llegar a Dios.
  44. No hay nada más dulce que el conocimiento de Dios.
  45. El silencio es el lenguaje de Dios, todo lo demás es pobre traducción.
  46. El amor por sí mismo describe su propia perfección. Guarda silencio y escucha.
  47. Has pasado tu vida entera dando discursos elegantes. Alguna vez deberías caminar solo en los jardines del Silencio.
  48. Cualquiera es tentado por la elocuencia del discurso, pero yo soy un esclavo del maestro del Silencio.
  49. Secretamente hablamos, el sabio y yo. Le dije: Dime los secretos del mundo. Él dijo: El Silencio dirá los secretos del mundo.
  50. El Corazón es un mar, el lenguaje es la orilla. Lo que sea que se encuentre en un mar golpea la orilla.
  51. Las palabras son un pretexto. Es el vínculo interior el que atrae una persona a otra, no las palabras.
  52. Deja de hablar y deja que el Espíritu hable a través de ti.
  53. Mirar hacia arriba te trae la luz, aunque al principio te puede hacer sentir mareado.
  54. Tu tarea no es buscar el amor, sino buscar y encontrar las barreras dentro de ti mismo que has construido contra el.
  55. No busques solo el amor, busca a aquel que tambien este buscando el amor. ¿Pero porque tendras que buscar siquiera? El amor no esta perdido, el amor esta justo aqui, mas cerca que tus propias venas y arterias, Eres tu el que siempre pone barreras entre tu y el amor.
  56. Cada quien ve lo invisible, en proporción a la claridad de su corazón.
  57. Quizás estás buscando entre las ramas lo que tan sólo se encuentra en las raíces.
  58. Mira más allá de tus pensamientos, sólo así podrás beber el néctar puro de este momento.
  59. Coloca tu vision en un lugar mas alto de lo que tus ojos puedan ver.
  60. No mires atras, nadie sabe cómo comenzó alguna vez el mundo. No temas al futuro, nada dura para siempre. Si vives en el pasado o el futuro, vas a perder este momento.
  61. Si tus ojos están bien abiertos, verás las cosas que merecen ser vistas.
  62. Miré en templos, iglesias y mezquitas; pero encontré lo Divino en mi Corazón.
  63. Tu cuerpo es madera seca, mientras que la visión es el fuego. Si miras lo suficientemente profundo, te vendrás en llamas.
  64. El temor es la cura que sanará nuestros ojos.
  65. Aunque el camino es de nunca acabar, da un paso y sigue caminando, no mires con temor en la distancia. En este camino deja que el corazón sea tu guía, porque el cuerpo es vacilante y esta lleno de temor.
  66. Renuncia a la recompensa que merecías. Se feliz. No te lamentes por nada. No anheles nada. Lo que te ha de suceder, escrito esta en el Libro que hojea al azar el viento de la Eternidad.
  67. No mires tu forma, cuan fea o hermosa. Voltea hacia el Amor y el objetivo de tu búsqueda … O tu! cuyos labios están secos, sigue en busca de agua. Esos labios secos son una prueba de que con el tiempo se llega a la fuente.
  68. Tú piensas que eres el problema, pero tú eres la cura. Tú piensas que eres la cerradura de la puerta, pero tú eres la llave que la abre. Es una lástima que quieras ser alguien más. No ves tu propio rostro, tu propia belleza y aun asi, ningún rostro es más hermoso que el tuyo.
  69. No te sientes a esperar. Sal ahí fuera, siente la vida. Toca el sol y sumérgete en el mar.
  70. Abre los ojos, porque este mundo es sólo un sueño.
  71. Canta como lo hacen los pájaros, sin preocuparse por quien los oye o lo que piensen.
  72. Empieza un proyecto inmensamente estúpido, como Noé. No tiene ninguna importancia lo que la gente piense de ti.
  73. Dondequiera que estés, sea cual sea tu condición y hagas lo que hagas, sé siempre un buen amante.
  74. Sé un conductor del amor, sin prestar atención a la carretera. El corcel del amor conoce el camino.
  75. No le preguntes a nadie sobre el amor; pregunta al amor sobre el amor.
  76. Sólo el amor reduce los argumentos, y nos rescata de las palabras y los debates.
  77. Tú te quejas: “Ella me dejó.” “Él me dejó.” Veinte más vendrán. Vacíate de preocupaciones. Piensa quién creó el pensamiento! 
  78. Mi Alma, considera cada pensamiento como una persona, el verdadero valor de cada persona está en la calidad de pensamientos que posee.
  79. Cada momento se precipita hacia nosotros desde todas partes; es la convocatoria del Amor.
  80. Esas palabras tiernas que nos decimos uno al otro están guardadas en el corazón secreto del paraíso.
  81. Excepto el amor intenso, excepto el amor no tengo otro trabajo; Salvo el amor tierno, salvo el amor tierno, no siembro otra semilla.
  82. Una persona no está enamorada si el amor no ilumina su Alma. No es un amante si no gira como las estrellas alrededor de la Luna.
  83. Cada átomo feliz o miserable, gira enamorado en torno del Sol.
  84. En una multitud, el enamorado es fácil de detectar, como una luna que brilla entre las estrellas del cielo.
  85. Ven, vamos a enamorarnos otra vez y transformemos toda la suciedad de este mundo en oro brillante.
  86. El corazón tiembla ante el amor, como si sintiera la amenaza de su fin. Porque allí donde despierta el amor, muere el Yo, el oscuro déspota.
  87. La luna se ha convertido en una bailarina en esta fiesta de amor.
  88. Respira en mí. Cierra la puerta del idioma y abre la ventana del amor.
  89. El Amor me ha dicho, “no hay nada que no sea Yo”.
  90. En el camino del Amor no somos ni amos ni dueños de nuestras vidas. Tan sólo somos un pincel en la mano del Pintor.
  91. Siempre que la belleza muestre una mejilla sonrosada, el Amor enciende su fuego con esa llama.
  92. Aturdido por las maravillas del amor, nuestro vertiginoso torbellino perdura.
  93. Sólo los que se aman tienen corazones en paz, libres del esfuerzo incesante de más y más.
  94. Toda una vida sin amor no cuenta; el amor es el agua de vida, ¡bébela con el alma y el corazón!
  95. Sé una luz para los que viven en tinieblas. Muéstrales lo que significa realmente el amor.
  96. El amor no reposa sobre ninguna base. Es un océano infinito, sin principio ni fin.
  97. El amor no se puede aprender o enseñar; el amor viene como gracia. 
  98. Sal del círculo del tiempo y entra en el círculo del amor.
  99. El amor es el núcleo vital del alma. 
  100. El amor es el agua de la vida.
  101. El amor es siempre fresco.
  102. El amor es una emoción, totalmente silenciosa e inexpresable con palabras.
  103. El amor es el que domina todas las cosas; estoy totalmente dominado por el amor.
  104. El amor es un almizcle. No lo niegues cuando hueles el aroma. 
  105. El amor es nuestra guía constante en este camino lleno de dificultades. 
  106. Excepto por el amor nada de lo que ves permanecerá para siempre.
  107. Los que se aman nunca desesperan. Para un corazón comprometido, todo es posible. 
  108. El alma está aquí para su propia alegría.
  109. A través del amor todo el dolor se convertirá en medicina.
  110. Desde la comprensión nace el amor.
  111. Así como el agua refleja las estrellas y la luna, el cuerpo refleja la mente y el alma. 
  112. Cuando tu alma te busque, enciende una vela en su camino.
  113. Del amor el alma aprende mil lecciones que nunca se podrían aprender en las escuelas.
  114. Cuando haces las cosas desde tu alma, sientes un río moviéndose dentro de ti, una alegría.
  115. La generosidad del amante es la entrega de su alma.
  116. Donde quiera que te pares, Sé el Alma de ese lugar.
  117. Tú eres un Alma pura en un suelo oscuro. 
  118. Te miro a los ojos y veo el Universo aún sin nacer.
  119. La herida es el lugar por el que la Luz entra en ti.
  120. En el más obscuro de tus momentos, espera sin miedo. 
  121. No te aflijas. Cualquier cosa que pierdas volverá en otra forma.
  122. El dolor te prepara para la alegría. Violentamente barre todo fuera de tu casa, para que la nueva alegría encuentre espacio.
  123. La Presencia invisible sigue diciéndonos: ¡eres Alegría! 
  124. Ahora regálate una sonrisa, ¿cuál es el valor de un diamante si no sonríe?
  125. La faz del mundo puede parecer triste y afligida, pero por dentro hay cien mil sonrisas. 
  126. Es fuego y no viento, lo que hace cantar esta flauta. Si no tienes fuego, no la toques.
  127. Eleva tus palabras, no tu voz. Es la lluvia la que hace crecer las flores, no los truenos.
  128. Encuentra dulzura en tu corazón, para que puedas encontrar dulzura en cada corazón.
  129. La gracia viene para perdonar y perdonar de nuevo. 
  130. Rodéate de aquellos que ayuden a tu Ser.
  131. Quien tiene un buen amigo, no necesita ningún espejo. 
  132. Danza cuando seas perfectamente libre. 
  133. Sé fuente, no efecto.
  134. Tú no eres una gota en el océano. Eres, el océano entero en una gota.
  135. Todo este universo no es más que una gota de su belleza.
  136. Tú transformas todo lo que tocas. 
  137. No todos los ojos pueden ver, no todos los mares tienen perlas.
  138. Si miras muy de cerca a la forma, te pierdes la esencia.
  139. No más frenos. Sé imprudente. Dile tu Amor a Todos.
  140. Cada historia somos nosotros.
  141. Venimos girando fuera de la nada, esparciendo estrellas como polvo.
  142. Ese giro profundo hacia lo que amas, te salva.
  143. Dentro del corazón de alguien que ama, hay otro mundo, y otro más.
  144. Tu llama quema la polilla de mi corazón.
  145. Yo estoy más cerca de ti que tú de ti mismo.
  146. En la distancia tú sólo ves mi luz. Acércate y sabrás que Yo soy Tú.
  147. Yo no soy este pelo, Yo no soy esta piel, Yo soy el alma que vive dentro.
  148. Yo soy un espejo, no un crítico.
  149. Yo soy la nada de nuevo; dentro de la majestad.
  150. Como una sombra, soy y no soy.
  151. De hecho, mi alma y la tuya son las mismas; tú apareces en mí, yo en ti. Nos escondemos el uno en el otro.
  152. Cuando vuelves dentro de mi pecho, No importa lo lejos que me haya extraviado, Miro a mi alrededor y veo el camino.
  153. Solía ser tímido, tú me hiciste cantar. Solía rechazar cosas en la mesa, ahora grito por más vino!
  154. Las almas están bailando, abrumadas por el éxtasis.
  155. Tú eres un rubí en el corazón del granito, ¿hasta cuándo trataras de engañarnos? Podemos ver la verdad en tus ojos, asi que ven, ven, vuelve a la raíz de la raíz de tu propio ser.
  156. Una riqueza que no puedes imaginar fluye a través de ti.
  157. Nunca pierdas la esperanza, corazón, los milagros moran en lo invisible.
  158. El que ama nunca se desespera. Para un corazón comprometido todo es posible. 
  159. ¿Qué es lo que realmente posees, y qué has ganado? ¿Qué perlas trajiste desde el fondo del mar?
  160. ¿Cómo es posible este amor? Veo tu mundo, pero no te veo a ti.
  161. Las explicaciones pueden aclarar muchas cosas, pero al amor sólo lo puede aclarar el silencio. 
  162. La belleza nos rodea.
  163. El ojo ya ha hecho el amor con lo que ve.
  164. Con tu fragancia en el aire, le doy mi amor al viento.
  165. En el centro de mi corazón, mi amor por ti no tiene límites. 
  166. Por causa de tu amor, he roto con mi pasado.
  167. Lánzame en el mar del amor y déjame navegar.
  168. Hay amantes que se conforman con el anhelo. Yo no soy uno de ellos.
  169. He sido un buscador y todavía lo soy, pero he dejado de preguntar a los libros y las estrellas. Comencé a escuchar la enseñanza de mi Alma.
  170. Al minuto de escuchar mi primera historia de amor, te comencé a buscar sin saber cuán ciego fui. Los amantes no se encuentran finalmente en algún lugar; están dentro el uno del otro todo el tiempo.
  171. ¿Estás huyendo del amor por una sola humillación? ¿Qué sabes del amor, excepto el nombre? El amor tiene un centenar de formas de orgullo y desdén, y se gana por un centenar de medios de persuasión. Puesto que el amor es leal, compra uno que sea fiel: el amor no tiene interés en un compañero desleal.
  172. ¿Cuánto tiempo puedes rogar y negociar por las cosas de este mundo mientras que el amor está a la espera?
  173. El mensajero del amor descansa en la punta de mi pluma, expandiendo dulces noticias en el corazón de la página.
  174. Aunque puedo tratar de describir el amor, cuando lo experimento me quedo sin palabras.
  175. Esto es amar: Volar hacia un cielo secreto, causar que cien velos caigan cada momento. Primero dejar ir la vida. Finalmente dar un paso sin pies.
  176. El amor es un lenguaje silencioso.
  177. El amor es el calor de la luz del Ser. Por eso el amor lo abarca todo. El amor es el calor y el resplandor de la Unidad. El amor es la esencia de la Unidad.
  178. El amor es insensato, no razona. La razón busca un beneficio. El amor se te declara, consumiéndose, inmutado. sin embargo, en medio del sufrimiento, el amor avanza como una rueda de molino, sencilla y de dura superficie.
  179. El amor es eso que nunca duerme, ni siquiera descansa, ni se queda demasiado tiempo con quienes lo hacen.
  180. El camino del amor no es un argumento sutil. La puerta ahí es devastación. Los pajaros crean grandes circulos por el cielo de su libertad. ¿Como los aprenden? Ellos caen……y cayendo, les son dadas alas.
  181. El templo del amor, no es el amor en sí. El verdadero amor es el tesoro, no las paredes a su alrededor.
  182. ¿Debo buscar el amor espiritual, o material o físico? No te hagas esta pregunta. La division conduce a la division. El amor no necesita ningún nombre, categoría o definición. El amor es un mundo en sí mismo. Ya sea que te encuentres, en el centro. Ya sea que te encuentres fuera, anhelando.
  183. Cuando la belleza mora en los oscuros vallecitos de la noche, el Amor viene y encuentra un corazón enredado en los cabellos.
  184. Deja tus preocupaciones y ten un corazón completamente limpio, como la superficie de un espejo que no contiene imágenes. Si quieres un espejo claro, contémplate y mira la verdad sin vergüenza, reflejada por el espejo. Si se puede pulir metal hasta asemejarlo a un espejo, ¿Qué pulido podría necesitar el espejo del corazón? Entre el espejo y el corazón ésta es la única diferencia: el corazón oculta secretos, pero el espejo no.
  185. Dejemos que los amantes sean vergonzosos, locos, distraídos. Alguien sobrio se ocupará de los eventos que vayan mal.
  186. Todo el mundo duerme, salvo los amantes, que se quedan despiertos contando historias a Dios.
  187. En el día de la muerte, los sentidos corporales se desvanecerán: ¿tienes la luz espiritual para acompañar a tu corazón?
  188. Cuando el polvo llene estos ojos en la tumba, ¿podrá tu tumba brillar?
  189. Tú eres una sombra: ¡aniquílate en los rayos del Sol! ¿Cuánto tiempo seguirás contemplando tu sombra? ¡Contempla también Su luz!
  190. No te quedes satisfecho con historias, cómo le han ido las cosas a los demás. Revela tu propio mito.
  191. Olvidate de la seguridad. Vive donde temas vivir. Se notorio.
  192. Brilla como si el universo entero es tuyo.
  193. Alimenta tu corazón, ya que es el corazón el que subirá al Cielo.
  194. Permanece con aquellos que ayudan a tu ser.
  195. Ayer era inteligente, por lo que quería cambiar el mundo. Hoy soy sabio, por lo que me quiero cambiar a mi mismo.
  196. Responde a toda llamada que excite tu espíritu.
  197. No te enamores de los huesos, busca el espíritu.
  198. Vacíate de la preocupación. ¿Por qué te quedas en prisión cuando la puerta es tan amplia? Muévete fuera de la maraña del miedo.
  199. Trabaja en el mundo invisible al menos tan duro como haces en el visible.
  200. Estos dolores que sientes son mensajeros. Escuchalos.
  201. Debes derribar partes de un edificio para restaurarlo y lo mismo ocurre con una vida que no tiene espíritu.
  202. Aquí hay una carta para todo el mundo. Ábrela. Dice; vive.
  203. Conviértete en el cielo. Usa un hacha contra la pared de la prisión. Escapa.
  204. Usa la gratitud como un manto y alimentará cada rincón de tu vida.
  205. Cada uno ha sido fabricado para un trabajo en particular, y el deseo para ese trabajo ha sido puesto en cada corazón.
  206. Para cambiar, una persona debe encarar el dragón de sus apetitos con otro dragón, la energía vital del alma.
  207. Soy hierro resistiendo el imán más grande que hay.
  208. Debes aprender a ser un buzo si deseas descubrir las perlas.
  209. Antes de que la muerte se lleve lo que se te ha dado, da lo que tienes para dar.
  210. ¿Por qué estas tan encantado con este mundo cuando una mina de oro late en tu interior?
  211. ¿Quién se levanta temprano para descubrir el momento en que comienza la luz?
  212. ¿Por qué debería quedarme en el fondo del pozo cuando una cuerda fuerte esta en mi mano?
  213. Naciste con alas. ¿Por qué prefieres gatear por la vida?
  214. ¿No es hora de dar la vuelta a tu corazón a un templo de fuego?
  215. En tu luz aprendo cómo amar. En tu belleza cómo hacer poemas. Bailas dentro de mi pecho, donde nadie te ve, pero a veces yo lo hago y esa luz se convierte en este arte.
  216. Lo que buscas te esta buscando a ti.
  217. Sigue llamando y la alegría en el interior se abrirá eventualmente y mirará quien hay ahí.
  218. Hay un Sol dentro de cada persona.
  219. Hay una fuente dentro de ti. No camines con un cubo vacío.
  220. Si pudieses desplegar las alas y liberar tu alma de los celos, tú y todos a tu alrededor volarían alto como palomas.
  221. Pon tus pensamientos a dormir, no dejes que arrojen una sombra sobre la luna de tu corazón.
  222. Funde la nieve. Lávate a ti mismo.
  223. Hay una mañana dentro de ti esperando a estallar en la luz.
  224. Deja que las aguas se asienten y verás la luna y las estrellas reflejadas en tu propio ser.
  225. Hoy, como cualquier otro día, nos levantamos vacíos y con miedo. Que la belleza que amamos sea lo que hacemos.
  226. No te aflijas, cualquier cosa que pierdes vuelve de otra forma.
  227. Todo aquel que conoce el poder de la danza mora en dios.
  228. La belleza nos rodea pero normalmente necesitamos andar en un jardín para saberlo.
  229. Tus piernas se harán pesadas y cansadas. Luego vendrá un momento de sentir las alas que has criado.
  230. Tú eres cada imagen, y sin embargo siento nostalgia por ti.
  231. Hay una canasta de pan fresco en tu cabeza y aún así vas de puerta en puerta pidiendo cortezas.
  232. Como puedo saber algo sobre el pasado o futuro cuando la luz del amado brilla solo ahora.
  233. Noche y día el Mar tiene espuma. Ves la superficie espumosa, pero no el Mar. ¡Qué increíble!
  234. Levanta tus palabras, no tu voz. Es la lluvia la que hace crecer las flores, no el trueno.
  235. La cicatriz es el lugar donde te entra la luz.
  236. Estamos chocando unos con otros como barcos: nuestros ojos están a oscuras, aunque el agua esté clara.
  237. Las guerras son como las peleas de los niños, sin sentido, sin razón, y mezquinas.
  238. Derrota a tus enemigos con amabilidad.
  239. Peleamos una guerra feroz dentro de nosotros. ¿Cuál es el punto de luchar con los demás?
  240. La ira es un fuego oculto. Si agregas palabras al fuego, encontrarás el incendio más difícil de controlar.
  241. La Oración despeja la niebla y trae paz al alma.
  242. La oración es una llave. Si se torció la llave, la puerta no se puede abrir.
  243. Mi alma es de otro lugar, estoy seguro de eso, y tengo la intención de terminar allí.
  244. He vivido al borde de la locura, queriendo saber las razones y llamando a una puerta. ¡Había estado llamando desde el interior!
  245. Así es como somos con el vino y la buena comida. Queremos y nos emborrachamos, luego viene el dolor de cabeza y la resaca.
  246. A medida que comienzas a andar fuera del camino, el camino aparece.
  247. Hay mil maneras de arrollidarse y besar la tierra.
  248. Vende tu inteligencia y compra el desconcierto.
  249. Dios te pasa de un sentimiento a otro y te enseña por medio de los opuestos, para que tengas dos alas para volar, no una.
  250. Una libertad secreta se abre a través de una grieta que a penas se puede ver.
  251. Cuando haces cosas desde tu alma, sientes un río moviéndose dentro de ti, una alegría. Cuando la acción viene de otra sección, el sentimiento desaparece.
  252. La ignorancia es la prisión de dios. La sabiduría es el palacio de dios.
  253. Mi cabeza estalla con la alegría de los desconocido. Mi corazón se expande mil veces.
  254. Ven aquí donde las rosas se han abierto. Deja que el alma y el mundo se conozcan.
  255. Algunas cosas abren nuestras alas, algunas cosas hacen que el aburrimiento y dolor desaparezcan.
  256. Hay una forma de respirar que es una verguenza y un sofoco y hay otra forma de expirar, una respiración de amor, que te permite abrirte infinitamente.
  257. Así es como moriré en el amor que tengo por ti: como piezas de nube disueltas en la luz solar.
  258. El centro del universo visible e invisible sonríe, pero recuerda que las sonrisas vienen mejor de los que lloran.
  259. No me arrepiento de lo mucho que amo, y evito aquellos que se arrepienten de su pasión.
  260. Purifica tus ojos, y mira la pureza del mundo. Tu vida se llenará con radiantes formas.
  261. Hablar el mismo idioma no es tan poderoso como hablar en el lenguaje del corazón.
  262. Las Oraciones cambian de religión a religión, pero la fe es siempre la misma.
  263. Si tú estás dormido, no oirás la llamada a la oración.
  264. ¿Por qué tienes tanto miedo del silencio?, el silencio es la raíz de todo. Si vas en espiral a su vacío, un centenar de voces retumbaran con los mensajes que quiziste oir.
  265. Déjate seducir en silencio por la extraña atracción de lo que realmente amas. No te va a llevar por mal camino.
  266. Observa las maravillas mientras ocurren a tu alrededor. No las reclames. Siente lo artistico al moverte a través y se silencioso.
  267. Estar ocupado entonces con lo que realmente valoras y dejar al ladrón que se lleve algo más.
  268. La brisa de la madrugada tiene secretos que contarte. No te vayas a dormir.
  269. Enciende tu vida. Busca aquellos que encienden tus llamas.
  270. Donde hay ruina, hay esperanza para un tesoro.
  271. Se una lámpara, un bote salvavidas o una escalera. Ayuda a sanar el alma de alguien. Salga de su casa como un pastor.
  272. No pienses que el jardín pierde su éxtasis en invierno Es silencioso, pero sus raíces están ahí debajo.
  273. Toma sorbos de este vino puro que es vertido. Que no te preocupe que se te haya dado una copa sucia.
  274. Eleva tus palabras, no la voz. Es la lluvia lo que hace crecer las flores, no los truenos.
  275. Ahora es el momento de unir al alma y el mundo. Ahora es el momento de ver la luz del sol y las tinieblas como una.
  276. El amor viene con un cuchillo, no con alguna pregunta tímida, y no con miedos por su reputación.
  277. Baile en medio de la lucha. Baila en tu sangre. Baila cuando seas perfectamente libre.
  278. Este amor es la rosa que florece para siempre.
  279. Conviértete en poesía viviente.
  280. Solo desde el corazón puedes tocar el cielo.
  281. Permítete a ti mismo ser silenciado por el tirón más grande de lo que verdaderamente amas.
  282. No te des la vuelta. Mantén tu mirada en el lugar vendado. Ahí es donde entra la luz.
  283. El dolor que abrazamos se convierte en alegría. Llévalo a tus brazos donde puede cambiar.
  284. La falla está en el acusador El Espíritu no ve nada que criticar.
  285. Si te irritas por cada rozon, ¿Como sera pulido tu espejo?
  286. Cuando sientas deseos de quejarte, da gracias en su lugar.
  287. Riega los arboles frutales y no las espinas.
  288. No te enamores de los huesos, busca el espíritu.
  289. ¡Oh hábil jinete en busca de corcel, vuelve en ti!
  290. Transforma tu cuerpo entero en visión, hazte mirada.
  291. Siempre que la belleza mira, el amor también está allí.
  292. Una persona no está enamorada si el amor no ilumina su alma.
  293. Cada rosa fragante nos está contando los secretos de lo Universal.
  294. En el reino del alma hay cielos que dominan al cielo de este mundo.
  295. Salvo el amor tierno, salvo el amor tierno, no siembro otra semilla.
  296. Que la verdad sea la fragancia del alma, y no la agitación del mundo.
  297. Quien ama de veras, sale de sí mismo. Quien sale de sí, se desnuda de sí.
  298. El sol vuelve cada día con nuevos y poderosos secretos.
  299. Alabar al sol es alabar tus propios ojos.
  300. La belleza que ves en mí es tu reflejo.
  301. Será mejor que huyas de mí. Mis palabras son fuego.
  302. Mientras el sediento busca agua, el agua está también buscando al sediento.
  303. No podemos dejar de tener sed, moviéndonos hacia la voz del agua.
  304. Aunque los caminos de la búsqueda son numerosos, la búsqueda es siempre la misma.
  305. La belleza del corazón es la belleza duradera: sus labios brindan el agua de vida para beber. Toda una vida sin amor no cuenta, el amor es el agua de vida, ¡Bébela con el alma y el corazón!
  306. Guárdate de que el adorno te aparte del camino recto, y de que la falsa imaginación te arroje al pozo.
  307. El templo del amor, no es el amor en sí. El verdadero amor es el tesoro, no las paredes a su alrededor.
  308. Cada corazón es mi templo.
  309. Todo aquel que AME no tendrá religión.
  310. Quien no ve la mano que realiza la escritura, supone que el resultado procede del movimiento de la pluma.
  311. La manera en que la noche se conoce con la luna, sé eso conmigo. Sé la rosa más cercana a la espina que soy.
  312. Cuando la belleza mora en los oscuros vallecitos de la noche, el amor viene y encuentra un corazón enredado en los cabellos.
  313. Una vela no pierde su luz al iluminar otra vela.
  314. Toma a uno que no lleva sus cuentas Que no quiere ser rico, ni tiene miedo a perder, que no tiene interés alguno en su personalidad: es libre.
  315. ¿Cómo puede haber cansancio cuando está presente la pasión? Oh, no suspires con pesadez por la fatiga: ¡Busca la pasión, búscala, búscala!
  316. ¡Detente!, deten la caza de aquello que no vale la pena cazar, porque la noche es de fantasía y hasta la noche misma huirá del amanecer.
  317. La sinceridad va recta, simple, sin dobleces, sencilla, sin ninguna segunda intención; busca “lo que es” y sólo “lo que es” no a sí mismo en “lo que es”.
  318. ¡Cuántas lluvias de largueza han caído para que el mar distribuyera perlas! ¡Cuántos soles de generosidad han brillado para que las nubes y el mar aprendieran a ser tan espléndidos!
  319. En el día de tu muerte tus sentidos físicos desaparecerán. ¿Tienes la luz espiritual que ilumine tu corazón? Cuando en la tumba tus ojos se llenen de polvo ¿Brillará tu sepultura intensamente?
  320. El corazón del hombre es un instrumento musical, contiene una música grandiosa. Dormida, pero está allí, esperando el momento apropiado para ser interpretada, expresada, cantada, danzada. Y es a través del amor que el momento llega.
  321. En el ritmo de la música hay un secreto oculto.
  322. El conformismo, en el camino espiritual, puede ser una forma de apoyarse en certezas externas. El auténtico caminante, escucha, pero luego debe comprobarlo todo por sí mismo. Apunta más allá de toda forma, por ello no se conforma con nada, ni se conforma a nada.
  323. Hay esperanza después de la desesperación y muchos soles después de la oscuridad.
  324. Al alma se le ha dado sus propios oídos, para que pueda escuchar cosas que la mente no entiende.
  325. Mira el jardín del alma, lleno de narcisos, en ayunas.
  326. Me encantaría besarte. El precio de besarte es la vida. Ahora mi amor está corriendo hacia mi vida gritando, ¡qué ganga, comprémoslo!
  327. Dicen que existe una ventana entre un corazón y otro. ¿Cómo puede haber una ventana si ya no queda una pared?
  328. Anhelo cantarte alabanzas pero quedo mudo con la agonía de desearte en mi corazón.
  329. Escucha las presencias adentro de los poemas. Dejate llevar a donde ellos quieran. Persigue las insinuaciones privadas, y nunca abandones las premisas.
  330. Detén las palabras ahora. Abre la ventana en el centro de tu corazón y deja a los espíritus volar dentro y fuera.
  331. No te aflijas. Cualquier cosa que pierdas, regresa con otra forma distinta.
  332. Cuando la vida y el mundo te hagan doblar y caer de rodillas. Recuerda que es la posicion perfecta para orar.
  333. Debes de saber que el cuerpo es tan solo una prenda mas de vestir. Mira siempre el alma del usuario y no a los mantos que lo cubren.
  334. Vi a muchos seres humanos en los cuales no había ropa, vi mucha ropa en la cual no habían seres humanos.
  335. Vístete de gratitud como si fuese una túnica y alimentara cada esquina de tu vida.
  336. Muchas de las fallas que ves en otros, querido lector, son tu propia naturaleza reflejado en ellos.
  337. Aquel que tiene un buen amigo no necesita ningún espejo.
  338. La regla de la amistad es sacrificarte para salvar a tu amigo en una tormenta. Todos nos estamos ahogando en eala mismo mar.
  339. En este mundo, el mar amargo y el dulce están separados; entre ellos hay una barrera que no intentan cruzar. Has de saber que ambos fluyen de una fuente. Déjalos de lado, ¡Ve a su origen!
  340. El Alma recibe del alma aquel conocimiento, por tanto, ni del libro, ni de lengua. Si el conocimiento de los misterios vienen después del vacío de la mente, esa es la iluminación de corazón.
  341. ¿Como cubrirá de verde una piedra la primavera? Conviértete en tierra para que puedas producir flores de mil tonalidades. Durante años has sido roca que se clava en el corazón; por experimentar, ¡se tierra una vez!
  342. La sabiduria nos dice que no somos dignos; el amor nos dice que lo somos. Mi vida fluye entre las dos.
  343. Ignora a aquellos que te hacen sentir temeroso y triste, que te degradan hacia la enfermedad y muerte.
  344. No llames a la puerta de casas comunes y corrientes. Tus brazos son suficientemente largos para llamar a la puerta del cielo.
  345. Quienes aman abren el ojo que ve lo invisible, los demás mueren ciegos y sordos.
  346. Si te conviertes en un león, el amor se convertirá en un cazador de leones.
  347. Hay dulzura escondida en un estómago vacío.
  348. Aquellos con el corazón abierto siempre tienen las manos abiertas.
  349. Nuestra mayor fortaleza radica en la mansedumbre y ternura de nuestro corazón.
  350. Una señal de ti es todo lo que quiero; Un “sí” de ti y mi alma será libre.
  351. Mi querido Corazón: Tú nunca perderás en el Amor.
  352. Encuentra dulzura en tu propio corazón para que puedas encontrar dulzura en cada corazón.
  353. El dolor ahuyenta las hojas marchitas del corazón, para que nuevas hojas verdes pueden crecer.
  354. Una nueva primavera después de la caída de las hojas es una prueba de la resurrección.
  355. La muerte pone fin a la angustia de la vida. Y, sin embargo, la vida tiembla ante la muerte.
  356. La muerte no tiene nada que ver con irse lejos. El sol se pone, la luna se pone, pero no se han ido.
  357. Te digo de verdad, todo lo que ahora ven se desvanecerá como un sueño.
  358. Cuando alguien golpea una alfombra, los golpes no van contra la alfombra, si no contra el polvo en ella.
  359. Oh, feliz el alma que vio sus propios defectos.
  360. Lo que le fue dicho a la rosa para hacer que se abriera, también me fue dicho aquí en mi pecho.
  361. Los dos mundos son alegres gracias a ti. No te quedes en este mundo sin mí, No vayas al otro mundo sin mí.
  362. Soy tu amante, ven a mi lado. Abriré la puerta para tu amor. Ven conmigo, seamos vecinos de las estrellas.
  363. Ha llegado el momento de romper todas mis promesas, desgarrar todas las cadenas, y desechar todos los consejos.
  364. Puedo vaciar mi casa para llenarla de ti. Me recorto y podo a mí mismo, para que tu amor crezca y aumente.
  365. ¿Cómo puedo saber quién soy ni dónde estoy? ¿Cómo podría una individual ola ubicarse a sí misma en un océano?
  366. No sé dónde estoy; a veces me sumerjo en el fondo del mar, a veces me levanto como el sol.
  367. Ábrete a mí, para que yo pueda abrirme. Muéstrame tu inspiración, para que yo pueda ver la mía.
  368. Divídeme, hazme nada. Arrojame al tejido del espacio y del tiempo. De la nada, una vez más, hazme un todo.
  369. Tú bailas dentro de mi corazón, donde nadie te ve, excepto yo. Y esa visión se convierte en este arte.
  370. Quiero sentirme en ti cuando pruebes la comida, en el arco de tu mazo cuando trabajes, cuando tú solo subas al techo por la noche.
  371. No vayas a ningún lado sin mí. No dejes que nada suceda en el cielo aparte de mí, o sobre la tierra, en este mundo sin mi ser en su suceso.
  372. Todos mis sentimientos tienen el color que tú desees pintarle.
  373. Te veo bailar en todas mis acciones.
  374. Tu resplandor brilla en cada átomo de la creación.
  375. Tu cuerpo está lejos de mí, pero hay una ventana abierta desde mi corazón al tuyo.
  376. ¿Por qué luchar para abrir una puerta entre nosotros cuando toda la pared es una ilusión?
  377. Cada uno ha sido creado para un trabajo en particular, y el deseo hacia ese trabajo se ha puesto en cada corazón.
  378. Los amantes tienen penas que no pueden ser curadas por drogas, sueño, o juegos, sino sólo viendo a su amado.
  379. Mientras que el mundo está lleno de espinas, el corazón del que ama es un jardín de rosas.
  380. Mientras que la razón piensa y hace un plan, el Amor eleva al séptimo cielo.
  381. El corazón es más ancho que el cielo, y más misterioso y brillante que el cielo estrellado.
  382. Permanece entre las personas, pero solo. No vayas a reclusión, pero sé solitario.
  383. No imites a nadie, observa por ti mismo. Deja que tus pensamientos te guíen por su propia razón.
  384. Nuestros corazones tiemblan como hojas de otoño a punto de caer; en este mundo de polvo no hay que evitar el dolor o el exilio.
  385. El Misterio está oculto en las raíces del árbol de la vida, conocido sólo por sus frutos y hojas.
  386. Los místicos necesitan ni un centavo para poseer una luna de plata y un sol de oro.
  387. Los Santos eligen ver a todo el mundo como su amigo, de esa manera el odio no se interpone en su camino.
  388. Podría parecer como si yo di a luz al amor, pero, en realidad, el amor me dio a luz a mí.
  389. El amor eleva nuestra alma sin necesidad de una escalera.
  390. A través del amor, las espinas se convierten en rosas.
  391. Nos preocupamos por cada pequeña cosa. Pero una vez que nos embriagamos de amor, lo que tenga que ser, será.
  392. Cuando estoy en silencio, caigo en ese lugar donde todo es música.
  393. Hay una gran cantidad de personas que dicen “Yo” y “Tú” No hay nadie que simplemente diga “Yo soy Tú”.
  394. ¿Alguna vez has visto un amante aburrido de la pasión? ¿Alguna vez has visto un pez aburrido del mar?
  395. Sólo debes comprometerte con aprender: ¿Quién soy yo? ¿Dónde están mis raíces? ¿Cuál es mi propósito en la vida?
  396. Busca a alguien que no lleve las cuentas, que no esté buscando ser rico y no tenga miedo a perder: ese es un ser libre.
  397. En la eternidad, la belleza descubre su forma exquisita. En la soledad de la nada coloca un espejo ante su rostro y se contempla.
  398. Nosotros, los que vemos la realidad interna del mundo, vemos el corazón y no somos capturados por la forma externa de las cosas.
  399. Yo no soy un esclavo de la oscuridad, Yo soy el esclavo de la luz.
  400. ¿Quién soy yo en medio de este tráfico de pensamientos?

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